A
pesar del duro juego propiciado por los jugadores del Athletic de
Bilbao, los merengues han sabido salir ilesos de semejante batalla.
Un partido que será recordado no solo por el doblete conseguido por Cristiano Ronaldo, sino porque sería el último encuentro que disputasen en uno de los estadios más emblemáticos y antiguos del futbol español. “La Catedral”
Cristiano no podía dejar de poner la guinda en el pastel y quiso dejar huella en la fiesta de despedida de San Mamés. Marcando un soberbio golazo de falta directa a los pocos minutos de empezar el partido, un fantástico gol de cabeza, de esos que nos recordaron al mejor rematador de cabeza que ha pasado por las filas del Real Madrid, sí, ese que se llama “Santillana” y dando una asistencia a Higuaín, para marcar a los cinco minutos de salir.
Demostró el Pipita que él también sabe marcar goles y le dejó claro a Mourinho que también puede contar con él. El partido estuvo cargado de faltas, de las cuales se castigaron muy pocas. Cristiano tuvo su rifi-rafe particular con Ramalho, de quien se canso de recibir faltas. Un Ramalho joven y novato que intentó detener al portugués a cualquier precio. Se jugó en más de una ocasión la cartulina amarilla pero al final nunca llegó.
Por otro lado, Sergio Ramos sufrió una entrada que como bien dijo el “Si hago yo la entrada que me han hecho a mí, mínimo veo roja”. "Yo no me quejo. Este es un deporte de hombres y de contacto y hay un árbitro para poner un poco de orden pero a nosotros nos miran diferente"Por otra parte tras la polémica que ha habido estos días sobre si Mourinho debe poner a Casillas para darle minutos, hay que dar una mención a Diego López porqué firmó un partido brillante.
A pesar de las criticas sufridas por medios de comunicación, el cancerbero gallego ha sabido encajarlas bién, no dando coba a ellas y dedicándose a lo que mejor sabe, parar y despejar. Dando así motivos suficientes de que si él está en la portería es por algo sin menospreciar a Casillas que es el mejor portero del mundo, pero Mourinho sabe lo que tiene que hacer y para eso está, nos guste o no.
En definitiva, un partido cargado de acciones. El Athletic de Bilbao no se lo puso nada fácil a un Real Madrid que luchó sin mirar la diferencia de puntos y con la valentía y coraje de un equipo campeón que aspira a ganar lo que le propongan, porque es un equipo que no le gusta perder ni a las chapas.
Una despedida de SAN MAMES que se recordará porque fue el principal motivo de esta fiesta.
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Un partido que será recordado no solo por el doblete conseguido por Cristiano Ronaldo, sino porque sería el último encuentro que disputasen en uno de los estadios más emblemáticos y antiguos del futbol español. “La Catedral”
Cristiano no podía dejar de poner la guinda en el pastel y quiso dejar huella en la fiesta de despedida de San Mamés. Marcando un soberbio golazo de falta directa a los pocos minutos de empezar el partido, un fantástico gol de cabeza, de esos que nos recordaron al mejor rematador de cabeza que ha pasado por las filas del Real Madrid, sí, ese que se llama “Santillana” y dando una asistencia a Higuaín, para marcar a los cinco minutos de salir.
Demostró el Pipita que él también sabe marcar goles y le dejó claro a Mourinho que también puede contar con él. El partido estuvo cargado de faltas, de las cuales se castigaron muy pocas. Cristiano tuvo su rifi-rafe particular con Ramalho, de quien se canso de recibir faltas. Un Ramalho joven y novato que intentó detener al portugués a cualquier precio. Se jugó en más de una ocasión la cartulina amarilla pero al final nunca llegó.
Por otro lado, Sergio Ramos sufrió una entrada que como bien dijo el “Si hago yo la entrada que me han hecho a mí, mínimo veo roja”. "Yo no me quejo. Este es un deporte de hombres y de contacto y hay un árbitro para poner un poco de orden pero a nosotros nos miran diferente"Por otra parte tras la polémica que ha habido estos días sobre si Mourinho debe poner a Casillas para darle minutos, hay que dar una mención a Diego López porqué firmó un partido brillante.
A pesar de las criticas sufridas por medios de comunicación, el cancerbero gallego ha sabido encajarlas bién, no dando coba a ellas y dedicándose a lo que mejor sabe, parar y despejar. Dando así motivos suficientes de que si él está en la portería es por algo sin menospreciar a Casillas que es el mejor portero del mundo, pero Mourinho sabe lo que tiene que hacer y para eso está, nos guste o no.
En definitiva, un partido cargado de acciones. El Athletic de Bilbao no se lo puso nada fácil a un Real Madrid que luchó sin mirar la diferencia de puntos y con la valentía y coraje de un equipo campeón que aspira a ganar lo que le propongan, porque es un equipo que no le gusta perder ni a las chapas.
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